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¡LLENA TU PLATO DE COLORES!


Publicado el 24/02/2017 - Leído 783 veces


En el año 2003 un reconocido científico y nutricionista del Centro de Investigación sobre la Nutrición Humana del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, James Joseph, planteó en su libro “The color code” una metodología para comer de manera saludable y equilibrada, basada en colores. Su propuesta categoriza por colores los antioxidantes presentes en los alimentos, especialmente en las frutas y verduras.


Suena simple, ¿no? Pues Joseph se basa en el instinto humano de sentirnos atraídos por los colores, ésta idea la fusionó con un estudio realizado sobre las diferentes sustancias que contienen los alimentos y que muchas veces son las responsables de sus colores característicos, como por ejemplo el betacaroteno (que luego se transforma en vitamina A) presente en la mayoría de los alimentos amarillos y naranjas, como las zanahorias, y la lechosa o papaya. 


Bajo esta fórmula se apuesta por tener una alimentación balanceada y equilibrada cuando comemos los diferentes colores y consecuentemente distintas texturas y sabores. Por supuesto es complicado que un solo plato los reúna a todos, pero lo importante aquí es que, al menos, semanalmente puedas consumir los distintos alimentos.


Joseph plantea en principio cinco colores claves, los cuáles son:

·         Blanco: alimentos como el ajo, la cebolla, los champiñones, y las alcachofas ayudan a luchar contra las infecciones, a reforzar las defensas del cuerpo y a promover la producción de enzimas protectoras. Además, previenen el envejecimiento, los problemas circulatorios y de la piel.

·         Verde: los alimentos de color verde son ricos en luteína, conocido por su gran aporte al cuidado de la visión, potasio, vitaminas C y K y ácido fólico, éste último es una sustancia de gran importancia durante el embarazo de la mujer. Estos compuestos los puedes encontrar en alimentos como: brócoli, calabacín, kiwi, lechuga, pepino, espinacas y aguacates.

·         Rojo: el tomate, el pimentón rojo, las fresas, el rábano, la patilla o sandía, y la granada, por ejemplo, son alimentos ricos en licopeno y carotenos, sustancias que favorecen la salud cardiovascular ya que tonifican el corazón y ayudan a mantener una buena circulación.

·         Naranja – amarillo: son un grupo que está caracterizado por tener un sabor dulce, ya que una gran cantidad de frutas son de esta tonalidad, ayudan al cuidado de la piel y la visión por ser alimentos ricos en vitamina C y vitamina A. Aquí tenemos a los mangos, los duraznos, la zanahoria, el plátano, el melocotón, las mandarinas y el curry.

·         Morado: aunque no hay una variedad tan grande como en los alimentos amarillos o naranja, consumir ciruelas, berenjenas, uvas, moras, arándanos, y remolacha, son muy recomendados para el cuidado de la vista y de las alergias, y las afecciones urinarias.


En definitiva esta es otra forma, bastante atractiva y divertida, de garantizar que le estamos dando a nuestro cuerpo los nutrientes que necesita y así tener una buena salud, o al menos mayores probabilidades ya que muchos de las patologías más comunes actualmente son prevenibles, y que mejor manera que aportar desde nuestra alimentación.