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EL SÍNDROME DE “OJO SECO”, MÁS COMÚN DE LO QUE IMAGINAS...


Publicado el 09/11/2016 - Leído 1409 veces


El ojo seco es una condición que puede darse a cualquier edad en la cual, básicamente, el ojo no está suficientemente hidratado y lubricado. Entre sus síntomas podemos observar visión borrosa, ardor, picazón o enrojecimiento en el ojo, sensación arenosa o abrasiva en los ojos y sensibilidad a la luz. Asimismo sus causas pueden ser muchas, pero particularmente aquí en Venezuela, tenemos que estar conscientes de que al vivir en un clima tropical, caluroso, nuestros ojos son más sensibles a estar deshidratados.

Estar expuesto a un clima seco, con fuerte impacto de rayos solares, o con mucho viento son factores que van haciendo de nuestro ojo un candidato perfecto para padecer de esta patología. Pero no todo pasa por los elementos naturales, el aire acondicionado de nuestra oficina también puede contribuir a tener ojo seco.

Un paciente que sufre de ojo seco tiene constante resequedad en sus ojos, y con el parpadeo, en lugar de lubricar, lo que se hace es se genera una inflamación recurrente que a su vez provoca un enrojecimiento que no cede y se hace permanente. En esos casos le recomendamos al paciente usar lubricante ocular en gotas o en gel, ambos dan excelentes resultados.

El ojo seco produce además sensación de pérdida de la agudeza visual, es probable que, los pacientes que no saben que padecen esta enfermedad, se confundan y piensen que tienen otra patología. En consulta nos refieren síntomas como: “Dra. Veo como mapas, la visión es moteada”, por instinto el paciente lo solventa, momentáneamente, parpadeando pero eso es solo un paliativo porque sí, efectivamente se esparce el film visual pero una vez que fijas la vista nuevamente, por ejemplo en tu computadora de la oficina, la molestia vuelve.

Lo importante es concientizar al paciente que debe usar este tipo de compuestos que ayudan a su ojo a estar correctamente lubricado, porque pasados los 30 años la mayoría de nosotros padecemos ojo seco en algún grado, especialmente si somos usuarios asiduos de la computadora y dispositivos electrónicos con pantallas, ya que al tener la vista fija en ellos, disminuimos el parpadeo y consecuentemente la lubricación natural de nuestro ojo.